A veces, mi corazón late de una manera
tan veloz que ni el más sensible oído es capaz de oír su palpitar.
Esas veces son cuando te veo, cuando te
acercas y me abrazas de la mejor forma de todas, protectora y con cariño, jamás
pensé en volver a sentirme una niña de nuevo y lo vuelvo a ser, cada vez que
busco refugio en tus brazos;
Esas veces cuando no despegas tu mirada
de la mía y veo tus ojos variar entre el negro y el verde que tanto me gusta,
jamás pensé que el verde podría volverse mi color favorito;
Esas veces, esas simples veces cuando
acercas tu boca a la mía, simplemente rozándola, incitándome, provocándome,
esperando que yo tome la iniciativa, jamás pensé que podría desear tanto un
beso de alguien;
Esas veces en que te extraño y mi corazón
se aprieta y el pecho se siente lleno, jamás pensé tener la capacidad de
extrañar tanto a alguien;
Esas veces cuando me despierto a mitad de
la noche por un mensaje tuyo, aún sigo pensando en cómo lo hago siendo que mi
sueño es pesado y nada puede despertarme;
Esas veces en que puedo dormirme en tu
pecho, jamás encontraré una almohada más cómoda que tu pecho, ni un mejor
arrullo que el palpitar de tu corazón;
Esas veces que despierto a tu lado, jamás
pensé que me gustaría despertar temprano un día en la mañana;
Esas veces en donde tu nombre aparece en
la pantalla de mi teléfono, jamás pensé que un simple mensaje pudiera iluminar
hasta el más gris de los días;
E incluso esas veces, esas veces en las
que sólo hablas por hablar, diciendo estupideces y haciéndome reír o esas veces
en las que te pones serio y hablas algunos temas con una madurez impropia de
ti, jamás pensé….. Jamás pensé que quien aceleraría mi corazón fueras tú.
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